Bajo la reciente reforma electoral de 1977, la LFOPPE, se llevaron a cabo las elecciones de 1982 en las que contendieron por la presidencia Miguel de la Madrid (PRI), Pablo Emilio Madero (PAN), Arnoldo Martínez Verdugo (PSUM), Ignacio González Golláz (PDM), Rosario Ibarra de Piedra (PRT), Cándido Díaz Cerecedo (PST) y Manuel Moreno Sánchez (PSD).

Desde 1929 no se habían registrado para unas elecciones presidenciales tal número de candidatos, lo cuál ocurrió después de que en las elecciones presidenciales previas sólo se había registrado un candidato, el del PRI. Los resultados arrojaron el mayor número de votos válidos hasta entonces reconocidos para la oposición.

Otro aspecto sobresaliente de estas elecciones es que se logró revertir la tendencia hacia el abstencionismo creciente de sexenios previos. En esta ocasión el 75% de los empadronados acudió a las urnas, convirtiéndose así en el porcentaje más alto registrado de participación ciudadana en unas elecciones desde 1946. Parecía que, por fin, los canales institucionales de participación política para la oposición se estaban abriendo.

Foto: Rosario Ibarra, primera candidata presidencial en México. 1982, Revista Levadura.

FUENTE: Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

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