La pandemia del coronavirus ha puesto a prueba la capacidad de los Gobiernos latinoamericanos para proteger a sus habitantes y evitar lo más rápido posible una propagación que termine por colapsar los sistemas de salud.
Mientras algunos países optaron por el cierre de fronteras, la declaración de cuarentena y de emergencia sanitaria, los recientes motines ocurridos en distintas cárceles de la región fueron una llamada de alerta y un grito de auxilio hacia las autoridades ante una realidad: el coronavirus podría llegar hasta las prisiones y afectar a la población carcelaria.
Con cerca de un millón y medio de personas en prisión, América Latina tiene una tasa de encarcelamiento de 241 internos por cada 100.000 habitantes, la más alta del mundo, según ha documentado el Instituto Igarapé. La sobrepoblación penitenciaria trae consigo condiciones inhumanas, que se podrían agravar si se confirman casos de coronavirus al interior de las prisiones.
En un reciente mensaje, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Michelle Bachelet, recordó que como consecuencia de la sobrepoblación en las prisiones en muchos países, los internos se encuentran en “condiciones higiénicas deplorables” y que los servicios de salud suelen ser “deficientes o inexistentes”. “En esas condiciones, el distanciamiento físico y el autoaislamiento resultan prácticamente imposibles“, advirtió.
La situación en las prisiones es aún más complicada porque, como explicó la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un reciente informe, “es más probable que las personas privadas de su libertad […], sean más vulnerables al brote del coronavirus que la población general, debido a las condiciones de confinamiento en las que viven juntos por un prolongado periodo de tiempo”.
El organismo también señaló que los internos tiene peores condiciones de salud, como débiles sistemas inmunológicos, mala alimentación, estrés y enfermedades, que la población en libertad. Ante la llamada de alerta por el coronavirus que ha paralizado al mundo entero, ¿qué están haciendo los países de la región para proteger a los internos y evitar los contagios al interior de las prisiones?
El Sistema Penitenciario de Ciudad de México anunció una reducción del 50 % en las visitas a 13 penales para proteger a las personas tanto al interior —reos y custodios— como al exterior —familiares y proveedores—.
Además de ordenar las visitas para evitar conglomeraciones, se dispuso de filtros sanitarios y se instó a la población vulnerable —adultos mayores y mujeres embarazadas— a no acudir a los centros de reclusión.
Asimismo, el subsecretario del Sistema Penitenciario, Hazael Ruiz, informó que realizarán diariamente jornadas de limpieza y sanitización en los penales como medida de prevención.
Desde la OMS advierten a las autoridades que al suspender o restringir las visitas deben considerar la salud mental de los reos. Como recomendación, instan a los países a asegurarse que los internos continúen en contacto con sus familiares, garantizando las videollamadas en caso de ser necesarias.
José Beltrán
Fuente:
https://actualidad.rt.com/actualidad/347606-carceles-america-latina-coronavirus-proteger