El contrato forward puede resultar beneficioso tanto para el exportador como para el importador ya que:
- El exportador asegura la venta de su producción.
- El importador elimina el riesgo cambiario de la operación.
- El exportador puede vender a un precio superior al precio de mercado en el momento de firmar el acuerdo.
- El importador puede beneficiarse de un ahorro en la fecha de pago, si el precio de mercado en dicho momento es superior al fijado en el contrato forward.
Sin embargo, es importante atar bien todos los cabos, especialmente quien está en la posición del exportador, ya que en muchas ocasiones, este tipo de contratos se celebran con fines especulativos por lo que, si llegado el momento del pago, el precio de mercado es muy inferior puede encontrarse con que tiene que negociar una rebaja o con que se tiene que quedar con la producción al haber perdido directamente al cliente.
En cualquier caso, también de cara al importador existiría el riesgo de que el exportador no cumpliese con sus obligaciones si, llegado el momento de hacer efectivo el intercambio, el precio de mercado para los bienes objeto del acuerdo fuese muy superior al pactado.
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